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CABECERA-GALERIA-POSITO-REAL

RESTAURACIÓN GALERÍAS SUBTERRÁNEAS DEL PÓSITO REAL DE CARLOS IV (JAÉN)

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Fecha de inicio

1 de septiembre de 2015

Fecha de terminación

30 de septiembre de 2016

Fecha de inauguración

6 de mayo de 2017

Promotor

Ayuntamiento de Porcuna (Jaén)

Ubicación

Plaza de Andalucía nº 1, 23790 Porcuna (Andalucía, España)

Arquitecto

Pablo M. Millán Millán

Fotografía

Javier Callejas

Colaboradores

Javier Serrano Terrones (Ejecución)
Javier Bengoa Díaz (Estructuras)
Rafael Antonio Saco Montilla (Arqueología)

BUSCANDO EL ESPACIO ENTRE LAS RUINAS

Sobre la restauración de las galerías del Pósito Real de Porcuna (Jaén)
Pablo-M. Millán Millán

“Así es la arquitectura del Museo, idealmente sin paredes, ni puertas, ni ventanas, ni todas esas defensas de sobra evidentes, pensadas y repetidas. Museos que recogen lo que estuvo en palacios, o iglesias, o cabañas, o desvanes, cubierto de gloria o de polvo, doblado bajo el colchón de un camastro, y que ahora me observa en silencio, bajo una luz indiferente a lo que se mueve demasiado”. Con este fragmento de Álvaro Siza queda perfectamente recogido el sentir de la sala de un museo.

Si bien queremos que el espacio del que nos ocupamos sea un lugar con entidad en sí mismo, independiente del uso, tras la intervención será destinado a albergar varias salas para el Museo Arqueológico de la ciudad de Porcuna. Pensamos en un entorno sin puertas, sin ventanas y sin paredes, un lugar recorrido por una alfombra. Simplemente eso, una alfombra que nos permita deambular entre los restos arqueológicos buscando el espacio entre las ruinas.

El proyecto se ubica en los subterráneos del actual Ayuntamiento de Porcuna (Jaén). La historia del edificio es bastante compleja e interesante. Tiene su origen en un pósito de trigo que fue mandado construir por Carlos IV. Este importante edificio-almacén sufrió una notable transformación en 1885 para ser sede del Ayuntamiento de Porcuna. Tras la Guerra Civil, dado el mal estado en que quedó el inmueble por la contienda y dentro del Plan Nacional de Regiones Devastadas, Andrés Pajares Pardo interviene en él (1941) adosándole unas nuevas construcciones que permanecerán prácticamente inalteradas hasta la actualidad.

Nuestro proyecto se centra en la cota inferior de la sala principal del Ayuntamiento, que corresponde con los cimientos del antiguo pósito real. Dado el carácter de almacén de trigo que tiene este edificio, el nivel de almacenamiento fue elevado sobre el terreno natural para evitar que la humedad pudiera llegar al grano acumulado. Para ello se crearon unas cámaras de ventilación entre el nivel del terreno natural y la cota de carga de grano. Este será el lugar de nuestra intervención. Al ser un espacio considerado residual ha sido destinado a lo largo de la historia a usos sin entidad, como cárcel o almacén. Ha sido hasta la fecha un espacio completamente desconocido para la población. El proyecto intentará hacer de este lugar secundario un lugar protagonista con la mínima intervención posible.

Pese a que el espacio en el que hemos trabajado nunca tuvo vocación de ser mostrado y recorrido, se trata de un lugar de gran interés por estar rodeado de importantes preexistencias. Por un lado, bajo la cota del terreno natural, la arqueología de la ciudad romana de Obulco, que aflorará muy rápidamente. Por otro, sobre esta cota, la propia construcción abovedada de las cámaras de ventilación.

El proyecto, desde su origen se planteó con un objetivo principal: una intervención que nos permitiera deambular entre el pasado, buscar el espacio entre las ruinas, tanto las arqueológicas subyacentes, como las emergentes. Así, tras restaurar todos los restos y eliminar todos los añadidos posteriores que enturbiaban la construcción original, el proyecto en sí, ha sido una alfombra blanca en la que todo queda contenido. Esta alfombra permitirá, separándose de cualquier elemento preexistente, conducirnos por las diferentes salas, mostrando este singular contenedor sin ningún tipo de duda de lo que es original y lo que se ha incorporado con la intervención.

Para poder hacer de un espacio secundario y residual un espacio con entidad en sí mismo, se ha modificado la cota original del suelo, quizá la operación más fuerte llevada a cabo en estos trabajos. Con esta operación se ha conseguido deprimir el suelo más de un metro, haciendo así que los espacios silenciados pasen a ser protagonistas.

Bocetos

Planos

Imágenes

Video