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MONUMENTO ALHARILLA

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Fecha de inicio

Mayo 2017

Fecha de terminación

Agosto 2017

Promotor

Ayuntamiento de Porcuna. Cofradía de Ntra. Sra. de Alharilla

Ubicación

Plaza de Andalucía, s/n. 23790, Porcuna (Jaén)

Arquitecto

Pablo M. Millán Millán

Escultor

Manuel López

Geotecnia

Tecnisondeos

Construcción

Ayuntamiento de Porcuna

Colaboradores

Javier Serrano Terrones (Arquitectura Técnico)
Javier Bengoa Díaz (Ingeniería)

En el mundo clásico no puede haber mejor elemento que represente la arquitectura, el orden y las proporciones que un capitel corintio. Así lo subrayaba J. Summerson cuando afirmaba que “el capitel corintio es el latín de la arquitectura”, es decir, el lenguaje propio de la arquitectura clásica. Pues bien, si esto es cierto, no menos lo es que un elemento clásico no hace que una arquitectura o un monumento lo sea.

Podríamos afirmar que la finalidad de la arquitectura clásica siempre ha sido lograr una armonía demostrable entre las partes. Se consideraba que tal armonía caracterizaba los edificios de la antigüedad y que, en buena parte, era intrínseca a los principales elementos antiguos, especialmente en lo referente a los órdenes arquitectónicos. Sin embargo, a un nivel más abstracto, una serie de teóricos también consideraban que la armonía de un edificio se conseguía mediante las proporciones, es decir, asegurando que las relaciones entre las diversas dimensiones de un edificio sean funciones aritméticas simples, y que las relaciones entre las diversas partes del edificio sean las mismas o estén relacionadas entre sí de un modo directo.

Así, una columna no solamente será una pieza clásica por tener elementos clásicos, sino que sobre todo lo será por guardar una estrecha relación entre todas las diversas partes que la componen. La columna del monumento a la Coronación de la Virgen de Alharilla participa de estas proporciones según el concepto de proporciones clásicas renacentista, el de mantener una armonía de todo el conjunto. Una armonía comprensible por el uso explícito del orden corintio y por el uso de las dimensiones que lo configuran. Así pues, hablar de esta columna y capitel proyectado para ser pedestal del monumento entraña toda la contemporaneidad que implica hablar de precisión, proporción, orden y medida. Este hecho es que nos podría llevar a afirmar que no hay nada más contemporáneo o incluso moderno que una columna y un capitel corintio.

La elección de esta tipología monumental se fundamentó en tres motivos fundamentales:

  • Una columna como una arquitectura conmemorativa: A lo largo de la historia la columna se ha utilizado como elemento arquitectónico conmemorativo. Columnas fuera de escala han sido piezas utilizadas para subrayar elementos históricos importantes. Ejemplo de ello podrían ser la Columna Trajana en Roma o el monumento a la Paz en Munich por citar algunos. Cabe subrayar, que la columna proyectada para el Monumento a la Coronación de la Virgen de Alharilla no es una columna fuera de escala. Mantiene exactamente las dimensiones de una de las columnas encontradas en las excavaciones arqueológicas de San Benito. Su singularidad radica en el hecho de que a día de hoy no ha permanecido ninguna de estas columnas en pie. Ahí su carácter sorpresivo. Buscar un elemento utilizado en la antigüedad para subrayar un acontecimiento histórico también es importante para una ciudad como Porcuna, una ciudad patrimonial que poco a poco va desvelando y trabajando por conservar su herencia.
  • Una columna como un elemento de triunfo: No cabe duda que la composición de una columna y una escultura sobre ella no es algo nuevo. La historia de la arquitectura ha dejado numerosos ejemplos de este tipo de composiciones denominados “triunfos”, ya que cumplían el mismo papel votivo que un arco del triunfo o una lápida triunfal. Casos cercanos como el Triunfo de Granada, el Triunfo de San Rafael en Córdoba o el conjunto de pilastras del Triunfo de Sevilla evidencian esta tipología monumental. Este tipo de elementos de origen romano se viene repitiendo a lo largo de la historia de la arquitectura para conmemorar importantes acontecimientos, sobre todo victorias en contiendas decisivas. Más adelante, tras la cristianización, serán reutilizados como monumentos de ejemplificación hagiográfica. Cabe señalar, que todos los “triunfos” dedicados a la Inmaculada, muy numerosos en nuestra geografía, se erigirán a partir de 1854, año de proclamación del dogma por Pio IX. Pues bien, Porcuna también va a tener su triunfo y que lógicamente será dedicado a la Virgen de Alharilla y concretamente al irrepetible acontecimiento de su Coronación Canónica Pontificia del que ahora hace dos años.
  • Una columna como elevación y sostén: A lo largo de la historia de la Iglesia se han dado innumerables advocaciones y carismas. Uno de ellos, originado a partir del siglo V, fue el de unos monjes solitarios llamados estilitas (del griego stylos) por vivir precisamente en lo alto de una columna. El significado de esta forma de vida era claro, estar elevado del suelo y separado del mundo para estar más cerca del cielo. Estos anacoretas veían en esta forma de vida el mayor de los grados de perfección de la vida religiosa, ya que les obligaba a tener una única cosa sobre ellos, a Dios. Será a partir de este momento cuando se vea en la columna una representación nítida de confianza teológica que derivará en la representación icónica de numerosos santos y vírgenes subidas en altos pedestales.

Bocetos

Planos

Imágenes